Un conflicto por ruidos de obra en la localidad de Merlo norte terminó en un escándalo policial cuando un jubilado de 88 años, molesto por los trabajos en una vivienda vecina, amenazó a un grupo de albañiles con una escopeta. La intervención policial derivó en el hallazgo de un verdadero arsenal dentro de su casa, incluida un arma con pedido de secuestro desde hace más de dos décadas.
El hecho ocurrió en una propiedad ubicada en la intersección de las calles Güemes y Saavedra. Según relataron testigos, los albañiles trabajaban en una obra cuando el vecino, visiblemente alterado por los ruidos, se presentó en el lugar portando una escopeta y los intimidó para que detuvieran las tareas.
Ante la amenaza, la dueña de la casa en construcción radicó la denuncia correspondiente en la comisaría local. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°3 de Morón, que solicitó al Juzgado de Garantías N°4 el allanamiento de la vivienda del acusado.
El operativo arrojó resultados sorprendentes: en la casa del hombre, la Policía encontró una escopeta calibre 12/70, que tenía pedido de secuestro desde el año 2000 en el marco de una causa por robo. Además, incautaron un revólver calibre .22 con ocho municiones, y varias cajas con cartuchos y balas de distintos calibres.
Tras el procedimiento, el jubilado fue imputado por tenencia ilegal de arma de uso civil, y se ordenó la realización de un informe socioambiental para evaluar su entorno y condiciones de vida. Al no presentar riesgos procesales ni impedimentos legales, el hombre fue liberado, aunque quedó formalmente notificado en la causa y continúa bajo investigación.
El episodio generó preocupación en el barrio, donde algunos vecinos señalaron que los enfrentamientos verbales por ruidos eran frecuentes, pero nunca habían escalado a una amenaza con armas de fuego.







