Un borrador que circula en el seno del Gobierno revela una propuesta de reforma laboral con cambios significativos en las condiciones de trabajo. El documento plantea la extensión de la jornada laboral, la eliminación de las indemnizaciones por despido y una reconfiguración del régimen de vacaciones, en un intento por “adaptar el mercado laboral a las exigencias de la economía global”.
Jornadas de hasta 13 horas y 60 horas semanales:
La propuesta contempla una jornada laboral de hasta 13 horas diarias, que sería negociable entre empleadores y empleados, con un límite máximo de 60 horas por semana. Esta medida apunta, según el borrador, a «brindar mayor flexibilidad a las partes» y adecuarse a sectores de alta demanda.
Adiós a las indemnizaciones: fondo de cese laboral:
Otro de los puntos más polémicos del documento es la eliminación del sistema actual de indemnizaciones por despido. En su lugar, se crearía un fondo de cese laboral, inspirado en modelos utilizados en algunos países europeos, en el cual los trabajadores realizarían aportes mensuales que servirían como respaldo económico en caso de desvinculación.
Vacaciones fraccionadas y asignadas por el empleador:
En cuanto a los períodos de descanso, el borrador propone que los empleadores tengan la potestad de asignar los días de vacaciones de sus empleados. Esto incluiría la posibilidad de dividir esos días según las necesidades operativas de la empresa, reemplazando la práctica de otorgar períodos continuos. El objetivo declarado: “optimizar la productividad y adaptarse a las demandas del mercado global”.
Aunque se trata de un borrador preliminar y no de un proyecto de ley oficial, el contenido ya genera fuertes debates entre sectores sindicales, empresariales y especialistas en derecho laboral.
Otra dura noticia para clase trabajadora , que desde la asunción de este gobierno viene perdiendo.







