Un joven fue víctima de un violento intento de robo a metros del boliche Tropitango. Rodeado por varios delincuentes, fue brutalmente golpeado, pero logró defenderse mordiéndole la oreja a uno de los ladrones, identificado como Milton Maciel, y así recuperar su celular. El damnificado relató el dramático episodio en diálogo exclusivo.
Javier, albañil y vecino de Garín, fue víctima de un violento intento de robo a metros del boliche Tropitango. Rodeado por varios delincuentes, fue brutalmente golpeado, pero logró defenderse mordiéndole la oreja a uno de los ladrones, identificado como Milton Maciel, y así recuperar su celular. El damnificado relató el dramático episodio en diálogo exclusivo. episodio de inseguridad tuvo lugar el lunes alrededor de las 5:40 de la mañana, a unos 50 metros de la entrada del boliche Tropitango, donde un hombre fue asaltado por una banda, se defendió a golpes y terminó mordiéndole la oreja a uno de los delincuentes para recuperar su celular.
En diálogo exclusivo con la víctima relató que se encontraba sentada sobre el guardarraíl junto a su novia y una amiga de ella, aguardando un Uber. Él, pasó a buscar a las dos mujeres y debía dirigirse a su trabajo, mientras que las jóvenes regresarían a sus domicilios. En ese contexto, observaron a un grupo de personas que cruzaba la calle en dirección a la Ruta 197.
“Uno de ellos, al que luego identifiqué como Milton Maciel, cruzó la calle, aprovechó un descuido y me manoteó el celular para salir corriendo hacia 197”, explicó. Lejos de quedarse inmóvil, la víctima salió detrás del delincuente y logró alcanzarlo a pocos metros, en la rotonda de calle Italia y Colectora Este. Allí comenzó un forcejeo e intercambio de golpes, mientras intentaba reducirlo y recuperar el teléfono.
Sin embargo, la situación se tornó aún más violenta cuando dos cómplices del ladrón se sumaron al ataque. “Escuché corridas y empezaron a pegarme por la espalda”, relató. Durante el forcejeo, recibió múltiples patadas en la cabeza y el rostro, que le provocaron la rotura de ambos incisivos centrales, hematomas en la cabeza y en el ojo izquierdo, además de golpes y rasguños en todo el cuerpo.
Fue en ese momento crítico cuando, en un acto desesperado de defensa, logró morder al delincuente en el cuello y la oreja, arrancándole un pedazo. “Ahí soltó el celular y empezó a llorar, pidiéndome que lo suelte”, aseguró Javier.
Mientras tanto, su novia y la amiga intervinieron para frenar a dos mujeres que intentaban sumarse a la agresión y se interpusieron entre ellas y los dos atacantes. Las jóvenes levantaron el celular del suelo y le pidieron que liberara al ladrón para que pudiera escapar.
El violento episodio volvió a encender la alarma por la inseguridad en la zona durante la madrugada y dejó al descubierto el nivel de violencia con el que actúan algunos grupos delictivos. En este caso, la reacción de la víctima fue clave para evitar que el robo se concretara, aunque a un alto costo físico.







