La Policía de la Ciudad desbarató una organización que comercializaba y distribuía productos alimenticios impregnados con cocaína y detuvo a ocho personas, tras un operativo en el que se decomisaron 15 toneladas de esa mercadería adulterada.
La investigación se inició este martes tras el hallazgo de 11 bultos con 62 kilogramos de alimentos contaminados con droga dentro de una camioneta en Balvanera.
Por la noche, personal de la División Investigaciones Comunales 3 allanó un local en Liniers donde encontró 301 bultos de mercadería impregnada con cocaína, entre snacks, papas disecadas, carne envasada y otros alimentos, con un peso total de 15.200 kilogramos.
Los investigadores determinaron que los alimentos eran traídos desde Bolivia ya impregnados con la droga hasta Liniers, donde eran acopiados, empaquetados y llevados a Once. Desde allí, en micro, eran dirigidos al sur del país.
El caso tuvo su inicio cuando efectivos de la División Investigaciones Comunales 3 observaron en el cruce de avenida Rivadavia y Catamarca a una camioneta Renault Kangoo descargando bultos de mercadería y obstruyendo la vía pública.
Al ser interrogado por los efectivos policiales, el conductor afirmó que trasladaba alimentos desde Liniers hacia un hotel de la zona, pero ante las dudas sobre qué contenían las cajas, el personal solicitó la apertura de una de ellas, observando una sustancia de color blanco que, tras realizarse test con reactivos químicos, resultó ser positivo para clorhidrato de cocaína.
En total se hallaron unos 62 kilogramos de mercadería en once bultos con alimentos importados como fideos, enlatados, snacks, carbón, fécula y frutos secos, que iban a ser enviados posteriormente a la ciudad de Cippoletti en un micro de larga distancia.
A partir de ese hallazgo, el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 9, a cargo del Dr. Sebastián Ramos y ante la Secretaría Nº 18 del Dr. Febré, ordenó un allanamiento en un predio ubicado en la calle Palmar al 7200 en el barrio de Liniers, donde funcionaba un complejo compuesto por dos locales al frente, cinco depósitos y seis viviendas en la parte trasera.
Allí los investigadores encontraron 301 bultos de mercadería impregnada con cocaína con un peso total de 15.200 kilogramos, además de una caja con queso tipo casero también contaminado con la sustancia.
Durante los procedimientos fueron detenidas ocho personas, todas mayores de edad y de nacionalidad boliviana, y se secuestraron además siete teléfonos celulares, una máquina contadora de dinero, 120.000 pesos y documentación de interés para la causa.
Las pericias posteriores determinarán la cantidad de droga que contenían los bultos decomisados.
El magistrado interviniente dispuso la detención de los imputados por infracción a la Ley de Drogas (23.737) en carácter de incomunicados y la clausura del lugar.






