Tras la final del Mundial frente a España, Lionel Messi regresó a Rosario junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos para disfrutar de unos días en familia.
Uno de los momentos más emotivos de su llegada fue el esperado reencuentro con su padre, Jorge Messi, a quien abrazó luego de varias semanas sin verse. El encuentro tuvo un significado especial, ya que el padre del capitán argentino no pudo viajar para acompañarlo durante la Copa del Mundo debido a un delicado estado de salud.
El regreso del astro argentino a su ciudad natal estuvo marcado por la intimidad familiar, luego de un torneo que mantuvo en vilo a millones de hinchas y en el que volvió a ser una de las principales figuras de la Selección Argentina.
Ahora, lejos de la competencia y de la intensa agenda deportiva, Messi aprovechará unos días de descanso junto a sus seres queridos antes de retomar sus compromisos profesionales.







