El Gobierno nacional oficializó una nueva medida que establece que los hospitales nacionales podrán cobrar por las prestaciones de salud a los extranjeros que no tengan residencia permanente en el país. La disposición contempla que quienes no cuenten con cobertura deberán abonar previamente la atención, mientras que aquellos que tengan un seguro de salud podrán utilizarlo para cubrir los costos.
La normativa aclara que las situaciones de emergencia deberán ser atendidas independientemente de la condición migratoria y que no podrán ser rechazadas ni demoradas por cuestiones administrativas. La medida alcanza a los establecimientos sanitarios administrados por el Estado nacional y busca establecer un esquema diferenciado para los pacientes extranjeros no residentes.






