Brian Lanzelotta, ex participante de Gran Hermano y cantante de cumbia, atraviesa un difícil momento económico luego de denunciar una millonaria estafa que habría provocado pérdidas por unos $17 millones en mercadería a su emprendimiento familiar, «Bien Limpio», dedicado a la fabricación de papel higiénico y rollos de cocina en La Matanza.
Según relató el artista, el fraude comenzó cuando un supuesto cliente, identificado con el nombre de «Mario», se contactó con él para realizar un pedido extraordinario de 3.800 bolsones de papel. El volumen de la operación equivalía a la capacidad de un camión semirremolque y obligó a la familia a realizar una importante inversión para poder cumplir con la producción.
Para afrontar los costos de la materia prima, el suegro de Lanzelotta tuvo que solicitar un préstamo bancario de urgencia. Durante una semana, Brian y su hermano trabajaron prácticamente sin descanso y llegaron a dormir en el galpón de la fábrica para acelerar la entrega. Finalmente, lograron producir unos 3.100 bolsones.
Sin embargo, antes de entregar la mercadería, los presuntos estafadores habrían presentado documentación y comprobantes bancarios falsificados para hacer creer que el pago había sido realizado.
Cómo fue la maniobra
De acuerdo con la denuncia y el relato del músico, los delincuentes utilizaron el CUIT real de una empresa registrada y ajena a la operación. Al considerar que los datos eran legítimos, Lanzelotta emitió la correspondiente facturación.
Posteriormente, los supuestos compradores enviaron capturas de pantalla de transferencias bancarias a nombre de la pareja del artista. El primer comprobante contenía un error en el número de DNI, por lo que los estafadores enviaron luego una segunda constancia, aparentemente corregida y atribuida al Banco Macro.
Ante la falta de acreditación del dinero, los sospechosos habrían argumentado que las transferencias entre distintos bancos podían demorar entre 24 y 48 horas durante los fines de semana.
La maniobra quedó al descubierto el lunes, cuando Lanzelotta acudió personalmente a una sucursal bancaria. Allí le informaron que la transferencia nunca había sido realizada y que tanto el CUIT utilizado como el supuesto comprador no figuraban vinculados con la entidad.
Se llevaron la mercadería y comenzaron a revenderla
Para entonces, la mercadería ya había sido retirada de la fábrica en un camión. Horas después, usuarios de TikTok alertaron al cantante de que parte del papel higiénico que había sido robado estaba siendo ofrecido para la venta a través de redes sociales.
A partir de esas publicaciones, Lanzelotta aseguró haber podido identificar el rostro de uno de los presuntos involucrados y realizó una exposición pública del caso.
El cantante radicó una denuncia penal y la investigación quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar quiénes participaron de la maniobra, cómo se obtuvieron los datos utilizados para concretar el fraude y cuál fue el destino de la mercadería retirada de la fábrica.







