La Justicia comercial decretó la quiebra de la cadena de electrodomésticos después de más de 70 años de trayectoria. La medida contempla el cierre definitivo y el remate de sus bienes.
Después de más de siete décadas de trayectoria y de haber formado parte de la vida cotidiana de varias generaciones de argentinos, Garbarino fue declarada oficialmente en quiebra por la Justicia comercial.
La resolución marca el cierre definitivo de una de las cadenas de electrodomésticos más reconocidas del país y abre una nueva etapa en el proceso judicial, que contempla la liquidación de sus activos y el remate de los bienes de la compañía para afrontar las obligaciones pendientes con sus acreedores.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, a cargo del juez Fernando D’Alessandro, luego de que la empresa no lograra alcanzar un acuerdo con sus acreedores en el marco del concurso preventivo.
A esto se sumó la falta de un inversor dispuesto a realizar el salvataje financiero necesario para evitar la quiebra y permitir la continuidad de la compañía.
El final de una marca histórica
Garbarino llegó a convertirse en una de las principales empresas argentinas dedicadas a la comercialización de electrodomésticos, tecnología y artículos para el hogar. Durante décadas tuvo una fuerte presencia comercial en distintos puntos del país y se transformó en una marca reconocida por varias generaciones.
Sin embargo, en los últimos años la compañía atravesó una profunda crisis financiera que derivó en el cierre progresivo de locales, dificultades para afrontar sus compromisos y una fuerte reducción de sus operaciones.
El proceso concursal buscó durante un período encontrar una salida que permitiera sostener la actividad y alcanzar un acuerdo con los acreedores. La ausencia de una propuesta viable y de un inversor que aportara los fondos necesarios terminó llevando a la Justicia a decretar la quiebra.
Qué viene ahora
Con la declaración de quiebra se inicia la etapa de liquidación de los activos de la empresa. Los bienes que permanezcan bajo control de la compañía serán sometidos al proceso correspondiente para su realización y posterior distribución, de acuerdo con las reglas establecidas por la legislación concursal.
La resolución judicial representa así el cierre de una extensa historia empresarial y el final de una marca que durante décadas ocupó un lugar destacado en el mercado argentino de electrodomésticos.
Garbarino, que supo ser uno de los grandes referentes del sector, queda ahora formalmente fuera de actividad comercial mientras avanza el proceso judicial destinado a determinar el destino de sus bienes y atender los reclamos de sus acreedores.







