La investigación comenzó por la denuncia de la madre de una menor. El sospechoso habría utilizado perfiles falsos para contactar a sus víctimas y exigirles material íntimo. Fue localizado tras el rastreo de conexiones informáticas.
Ayer un hombre de 31 años fue detenido en el partido bonaerense de Morón, acusado de utilizar perfiles falsos en Instagram para contactar a menores, obtener su confianza y luego presuntamente amenazarlas y extorsionarlas.
La investigación se inició luego de que la madre de una menor denunciara que su hija estaba siendo hostigada mediante la red social. Según la denuncia, desde un perfil falso se le exigía el envío de fotografías y videos íntimos, además de recibir amenazas.
El caso quedó en manos de investigadores de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón, quienes comenzaron a realizar tareas de ciberpatrullaje y análisis de las cuentas involucradas.
El rastreo de las conexiones
Los investigadores analizaron las comunicaciones digitales y realizaron un seguimiento de las direcciones IP utilizadas. De esta manera, lograron identificar al sospechoso y ubicar las conexiones desde las que se habrían realizado los contactos.
Según fuentes policiales, el acusado habría utilizado diferentes perfiles e identidades falsas para acercarse a las víctimas y generar vínculos de confianza. Posteriormente, habría recurrido a amenazas y presiones psicológicas para obtener material íntimo.
La investigación también incorporó reportes de alerta internacional relacionados con la presunta circulación de archivos vinculados a explotación sexual infantil que tendrían relación con las mismas redes digitales.
El rastreo informático llevó a los investigadores hasta una vivienda ubicada sobre la calle Padre Arrieta al 1700.
Allanamiento y secuestro de dispositivos
Con intervención de la UFI N.º 9 y el Juzgado de Garantías N.º 3 del Departamento Judicial de Morón, los efectivos realizaron un allanamiento en el domicilio y aprehendieron al sospechoso.
Durante el procedimiento fueron secuestrados un iPhone 15, un teléfono Motorola, una computadora de escritorio, una notebook y una tablet.
Además, los investigadores incautaron una guitarra eléctrica.
Los dispositivos electrónicos quedaron a disposición de la Justicia y serán sometidos a peritajes forenses para determinar si contienen información relacionada con los hechos investigados.
Los especialistas analizarán los equipos en busca de conversaciones, cuentas, archivos y otros elementos que puedan permitir establecer el alcance de las maniobras y determinar si existen otras posibles víctimas.
La investigación continúa bajo intervención judicial.







