En la última reunión entre las cámaras empresarias del transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los gremios de colectiveros surgió una preocupación poco habitual en este tipo de encuentros y alejada de las negociaciones paritarias: la proliferación de los carnets de discapacidad falsos entre los pasajeros.
Esto encendió una alarma entre los representantes de las compañías que operan el servicio, que comenzaron a investigar el asunto y lograron recolectar varias denuncias vinculadas a este tema para notificar del caso a las autoridades nacionales.
Fue así como se les dio la orden a los inspectores, principalmente de las terminales, de que intensifiquen los controles de los certificados que son presentados por los usuarios, para comprobar en las plataformas digitales de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) si son reales.
De acuerdo con lo que precisaron fuentes vinculadas al asunto, algunas de las credenciales detectadas como “truchas” tenían un grado de elaboración alto y eran muy similares a las originales, pero se terminó corroborando que no lo eran porque el supuesto beneficiario no aparecía en los registros oficiales.
Otras, en cambio, eran simples fotocopias plastificadas, muchas veces incluso con las firmas de los funcionarios provinciales o municipales que no son las reales, además de otras irregularidades.
Que los choferes se hayan dado cuenta de esto ya es de por sí una alerta, porque ellos no suelen preocuparse por estas cuestiones. Su trabajo es el de manejar y poco les importa si el pasajero paga o presenta un carnet”, señaló un integrante de las cámaras empresarias.
Además, las compañías detectaron que muchos de los certificados se comercializaban ilegalmente en páginas de compraventa de objetos, como Market Place, de Facebook, entre otros sitios, donde un pase llegaba a costar hace algunas semanas hasta 18 mil pesos.
La idea es que los Cud sean asociados a la tarjeta Sube , al fin de evitar pases de discapacidad ilegales .







