La vacunación contra la gripe vuelve a posicionarse como una de las principales herramientas de prevención de cara a la próxima temporada invernal. Especialistas insisten en la importancia de aplicarla de manera anticipada, especialmente ante el comportamiento reciente del virus en el hemisferio norte.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la influenza estacional continúa siendo un problema de salud pública a nivel global. Cada año se registran alrededor de mil millones de casos, de los cuales entre 3 y 5 millones son graves, y se producen entre 290.000 y 650.000 muertes por causas respiratorias asociadas.
En Argentina, la situación presenta además un desafío adicional: la baja cobertura de vacunación en grupos de riesgo. Un estudio local reveló que solo el 28,5% de los adultos internados por neumonía causada por influenza se había vacunado el año anterior, pese a contar con indicación médica.
En este contexto, especialistas de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) advierten sobre la importancia de observar lo ocurrido en el hemisferio norte, donde recientemente predominó una variante del virus influenza A (H3N2), caracterizado por su alta transmisibilidad.






