«Repartidores de aplicaciones bloquearon la avenida Santa Rosa y accesos clave de Ituzaingó y Morón para denunciar una crisis terminal en el sector, donde la falta de consumo hace que muchos no alcancen los $10.000 diarios. A la caída de ingresos se suma una ola de robos salvajes: los trabajadores denuncian que les disparan con armas de fuego, los golpean ferozmente para robarles las motos y les destruyen las cajas de reparto, dejándolos desprotegidos ante un nivel de violencia delictiva .
Estos empleados de delivery están a buena de Dios , trabajando sin seguridad estos casos se repiten a diario en toda la Republica Argentina.







