El dirigente del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, lanzó una dura advertencia al señalar que podría convocar a un paro nacional si en las próximas 48 horas no se alcanza una solución al conflicto generado por el cierre de la distribuidora Express Beer, empresa vinculada a la cervecera Quilmes.
Según denunció el gremio, el cierre dejó sin trabajo a unos 220 empleados, varios de ellos con más de 25 años de antigüedad. Además, sostienen que los trabajadores aún no percibieron los salarios ni el aguinaldo adeudados.
Frente a esta situación, Camioneros exige que la empresa asuma la responsabilidad por las desvinculaciones y garantice el pago de las indemnizaciones y haberes correspondientes. En ese marco, el sindicato anunció que prepara una movilización y endurecerá las medidas de fuerza si no hay avances en las negociaciones.
Moyano advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo en el plazo fijado, el gremio paralizará la actividad vinculada a la distribución de aguas y gaseosas, y no descartó la convocatoria a un paro nacional.
El dirigente también vinculó el conflicto con las políticas económicas del Gobierno nacional. Afirmó que la reforma laboral y la apertura de las importaciones afectan a la industria local y sostuvo que el ingreso de cervezas importadas perjudica la producción nacional y el empleo.
Además, cuestionó a dirigentes del peronismo que respaldaron iniciativas del oficialismo en el Congreso y llamó al espacio político a reaccionar frente a la situación económica y laboral que, según consideró, atraviesa el país.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto y se espera que en las próximas horas haya nuevas reuniones entre las partes para intentar evitar una escalada de las medidas sindicales.






