Un violento robo a mano armada ocurrido el pasado miércoles al mediodía en Haedo derivó en la detención de cuatro personas y en el desbaratamiento de una banda dedicada a entraderas y al robo de motocicletas de alta gama en el oeste del Gran Buenos Aires. El asalto, registrado por cámaras de seguridad y viralizado en redes sociales, fue el punto de partida de una investigación que culminó con un allanamiento de urgencia en Villa Tesei., donde se hallaron varios artículos .
El hecho se produjo cuando dos motochorros interceptaron a una mujer de 51 años, la golpearon y se llevaron su motocicleta Kawasaki Z400. Vecinos que intentaron intervenir fueron amedrentados con al menos nueve disparos al aire, mientras que un automovilista persiguió a los delincuentes, provocando un choque que quedó registrado en video.
La difusión del ataque generó que una víctima de un robo anterior se presentara en la comisaría y reconociera a los presuntos autores. Ese testimonio resultó clave para el fiscal Claudio Oviedo, de la UFI Nº 5 de Morón, quien avanzó con la pesquisa.
La motocicleta sustraída contaba con rastreo satelital, lo que permitió ubicar la señal en una vivienda de la calle La Patria —en un sector cercano a Juan de Langara y Chuquisaca— en Villa Tesei. El lugar coincidía además con la última ubicación reportada de un celular robado en un hecho previo. Ante estas evidencias, Oviedo ordenó un allanamiento de urgencia.
En la casa, conocida por los vecinos como “la casa de las maldades”, la Policía bonaerense halló la Kawasaki Z400 robada horas antes, otras motocicletas denunciadas por robo, varios teléfonos celulares, armas de fuego —incluida una pistola utilizada en una entradera en Haedo— y una pequeña cantidad de droga. La presencia de estupefacientes derivó en una causa paralela por narcomenudeo, asumida por la fiscal Marisa Monti.
Como resultado del operativo fueron detenidos Thiago Darian Ferres (18), Marcelo Daniel Russo (34, con antecedentes por robo armado), Irma Graciela Benítez (67) y Florencia Daniela Russo (29, con una causa previa por tenencia de arma). Los principales sospechosos del asalto quedaron imputados por robo agravado, abuso de armas y resistencia a la autoridad, mientras que las mujeres enfrentan cargos por encubrimiento.
La investigación confirmó que la vivienda funcionaba como centro de acopio y logística de una banda activa en la zona. Con estas detenciones, la Policía y la Justicia consideran desarticulado el grupo, caracterizado por un accionar particularmente violento.







