Las camas reemplazan equipamiento de casi 40 años de uso y cuentan con sistemas de seguridad avanzados que protegen a los pacientes y facilitan el trabajo del personal de salud.
Esta renovación forma parte del plan de obras más grande de la historia del hospital, que busca optimizar la atención, reducir riesgos y modernizar la infraestructura para brindar un servicio de excelencia a los niños que se encuentran internados.







